He despertado despues de una noche cualquiera, con gente cualquiera. Está lloviendo, es tarde para desayunar, voy a esperar a la comida, enciendo un cigarrillo y me pongo la última canción que escuché ayer, en un bar cualquiera: "El cazador" de Nacho Vegas. Es impresionante como se funde la música con el humo del tabaco entrando por las fosas nasales, si a eso unes las penas y las identificas con la canción, se convierte en un momento mágico, bello, pero triste... Lo diré y me repetiré siempre: Para mí, una buena canción es eso, una canción que te hace sentirte triste y alegre, a la vez...
El cazador, Nacho Vegas, enlace: http://www.youtube.com/watch?v=QtRWoG5rYso
Logré nacer un mes de enero,
tarde ya para el calor.
Me convertí, invierno a invierno,
en un torpe cazador.
Y así partí, y tú habías jurado
ir conmigo hasta el final.
Tardé en llegar algunos años
y algunos más en regresar.
Completamente solo,
bajo un sol abrasador,
grité al perderlo todo
y no reconocí mi propia voz.
Vivía igual que un cazador,
en soledad, sin fe ni amor,
mi presa siempre estaba en otro lado.
A hierro yo viví y maté
y a hierro sé que moriré,
el cielo nunca se ha equivocado.
Y así emprendí el tercer camino,
fui guiado sólo por el viento,
el juez de paz me vio y me dijo:
"ya has perdido mucho tiempo".
Y vi a mi amor y estaba herido,
no me quise detener allí.
Soy cazador, y no persigo
más que lo que huye de mí.
Después de mucho tiempo
recibí tu grabación.
Era de días buenos
y no reconocí mi propia voz, mi voz.
Vivía igual que un cazador,
en soledad, sin fe ni amor,
mi presa siempre estaba en otro lado.
A hierro yo viví y maté
y a hierro sé que moriré,
el cielo nunca se ha equivocado.
Vivía igual que un cazador,
en soledad, sin fe ni amor,
mi presa siempre estaba en otro lado.
A hierro yo viví y maté
y a hierro sé que moriré,
el cielo nunca se ha equivocado.
Y puedo hablar, y aquí sigo aullando como un animal,
el día es breve y próximo está el final.
Hermano, esto es lo único que sé:
tengo hambre y cazaré.
viernes, 19 de marzo de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
Entre el Sol y la Luna
Se hacía de noche. Una Luna que calentaba más que un Sol veraniego atravesaba mi piel y acariciaba mi sangre tras el pálpito del músculo del amor. Y ahí estaba yo, errante cual lobo estepario y sutil como un caballo amansado por la ternura, con la que el mundo ha mecido cada uno de mis pasos.
En el fondo todos luchamos por conseguir nuestros sueños, convertir esa ficción en realidad.
Por mi parte todavía estoy muy lejos de conseguirlo, no es facil determinar la posición exacta... estoy entre el Sol y la Luna, más no puedo especificar...
A la memoria de Randy Paush, gracias por tus enseñanzas, valor y coraje.
Ahora me encuentro al galope, en camino del Camino perdido, que, sin trastabillar demasiado, lleve a mi Roma, iluminada por la luz estelar y Zenit de mi lugar soñado.
Todo es distinto. Traducido como el no saber donde ir, no saber donde buscar, no saber a quien debo encontrar...
Todo lo real es ficticio, pues, ¿quien tiene un sueño que no haya tenido alguien ya, o no haya aparecido en una ficción cualquiera?
Todo lo ficticio puede ser real, pues ¿quien puede asegurar que eso nunca haya pasado o vaya a pasar?
En el fondo todos luchamos por conseguir nuestros sueños, convertir esa ficción en realidad.
Por mi parte todavía estoy muy lejos de conseguirlo, no es facil determinar la posición exacta... estoy entre el Sol y la Luna, más no puedo especificar...
A la memoria de Randy Paush, gracias por tus enseñanzas, valor y coraje.
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