"El que vive más de una vida, más de una muerte debe morir." Oscar Wilde
Yo me pregunto: ¿Cuanto dura cada una de esas muertes?,¿Cuanto tiempo hay que estar muerto, en el limbo, a la espera y en la busqueda de otra luz que te abra la nueva
puerta?
La naturaleza siempre ha funcionado igual, una sal y una de arena. El tener un cerebro capaz de razonar conlleva tener sentimientos, tener sentimientos conlleva dejar de ser racional y dejar de ser racional conlleva dejar de usar el cerebro.
Cuando se extrajo el cerebro de Albert Einstein para estudiarlo tras su muerte, todos los científicos quedaron asombrados, no encontraron diferencias con el de cualquier otro ser humano. Todos esperaban encontrar alguna diferencia, pues estamos hablando del mayor genio del siglo XX, pero no, era como el de todos los estudiados hasta la fecha. Quizás se equivocaron al buscar ahí lo que le diferenciaba del resto.
Decadas despues, casi en la actualidad, científicos han descubierto que, el corazón envía señales al cuerpo muy similares a las que envía el cerebro, se cree que, por explicarlo de alguna manera, en el corazón hay como un pequeño cerebro que guarda otras cosas, los sentimientos, la parte irracional del ser humano. Quizás era ahí, donde tenían que buscar, lamentablemente ya, ese corazón, está incinerado.
Ninguno de nosotros vamos a llegarle a la altura del zapato a ese genio. Pero Einstein se llevó consigo a la tumba un secreto, y yo apostaría a que sé cual es. Ese secreto es que todos nosotros tenemos un corazón, cargado de experiencias, con las que el músculo del amor trabaja, y el profundo secreto quizás sea, dejarle trabajar.
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